
En principio, es necesario destacar que las aguas saborizadas o aromatizadas, no son otra cosa que aguas minerales naturales a las que se le adicionan sustancias aromatizantes naturales de uso permitido, y también jugos de frutas, ya sean gasificadas o no, por el agregado de dióxido de carbono. El crecimiento de estas aguas está asociado a la búsqueda de productos que se consustancien con la importancia de la apariencia física y todo lo que tiene que ver con la salud,

Hay que tener en cuenta que estas aguas son en la rama de la industria, las que más han crecido en los últimos años, y se ha ubicado para competir con el mercado de las gaseosas. Esto ha derivado en una competencia a nivel nacional, entre dos grandes grupos como Danone y Nestlé que conforman más del 80 % del mercado del agua, y con sus productos saborizados están

En este sentido, es importante señalar que las aguas saborizadas le restan más consumidores a las gaseosas que a las aguas minerales, y la distribución en Argentina es liderada por Danone con Ser y Villa del Sur, que absorberían el 65%, también existe una decena de

Los sabores más requeridos hoy son los lima-limón, 30,5%; cítricos, 30,8%; pomelo, 22,9%, y limonada, 15,8%, y también se están imponiendo sabores como el durazno. Pero es necesario destacar que hay que tener en cuenta el agregado que poseen muchas de ellas, como los aditivos edulcorantes, acidulantes, conservantes, y colorantes que demuestran que no son “naturalmente” tan sanas al compararlas con las aguas minerales, de modo que si resulta una cuestión de elección, preferentemente va a poseer más propiedades y más beneficios para nuestro organismo… el preciado agua mineral natural. Bon Appetit.